domingo, 17 de diciembre de 2017

Burriac Xtrem 28 Km. Y un jamón!

Me hervía la sangre por volver a hacer una carrera. Tras el intento fallido de la Punk Trail de Avinyó de septiembre  por enfermedad (uno que se hace mayor) llevaba ya  un par meses largos sin competir.

Entre las ganas que tenía y que iba a ser con amigos, la cosa prometía. Fuimos a la 28 Km Quim, Marleen, Lluis y yo, y a la 15 Km, Uri. Todos ellos ya mencionados en este blog.

Algunos habíamos hecho entrenamientos juntos y la ruta es muy bonita, técnica a veces, con "sorpresas" hacia el final, pero muy bonita.

Además había un incentivo extra: un tramo cronometrado, la subida a veinte uñas a Burriac, tenía como premio un jamón para el más rápido masculino y femenino. Conociéndonos como nos conocemos todos, la verdad es que nuestras únicas opciones eran Lluis y Marleen. Y nos encargamos de recordárselo todo lo que pudimos!

Como ya es sabido, tengo ciertos problemillas con los calambres en las carreras así que me pasé la semana antes de la carrera comiendo plátanos cuál chimpancé cebón. Y un par de tónicas (sin gin) el día antes de la carrera. Me lo aconsejó un físio tras la Mitja Marató de Muntanya de Mataró. No le acabo de ver el sentido, pero en este punto si me hubiera dicho que me pintara las uñas fucsia, también lo habría probado. También me llevaba dos pastillas Aquilea de magnesio y potasio. Para no andarnos con misterios, ya adelanto que no funcionó.

Llegamos a Argentona tan sincronizados (unos de Mataró y otros de Sant Cugat), que aparcamos al lado y a la vez, sin darnos cuenta.

La mañana se presentaba fría (el grajo volaba muuy bajo!). Dos grados según el termómetro del coche, y como siempre, NO calentamos.

Los cuatro jinetes del apocalisis


Salimos muy de tranquis. Tanto que tras los 500 primeros metros ya casi éramos los últimos!

Vamos tirando, con algún embudo y poco a poco Quim se queda atrás y Marleen y Lluis se me escapan. En el Km 2,5 ya no veía ni a Quim por detrás ni a Marleen ni Lluis por delante. Un poco de llano y bajada, aprieto ligeramente y consigo contactar con los de delante unas decenas de metros antes de llegar al primer avituallamiento. Tan de tranquis íbamos que nos permitimos el lujo de hacer pis de forma secuencial, en vez de en paralelo. ¿Dónde está Quim?, ¿le esperamos? Antes de acabar la frase, llega! Comemos tranquilamente. Sólo nos faltó sacar cuchillo y tenedor!

Emprendemos la marcha, oímos a varias personas decir "anda, pero si éstos ya me habían adelantado antes!" Quim hace la goma, los otros tres seguimos más o menos juntos. En el avituallamiento de Òrrius Quim tira primero porque "ya le pillaremos". Poco después de salir de Òrrius, Lluis da con sus hue...sos en el suelo. No hay que amputar y seguimos y me empiezo a impacientar porque "no pillamos a Quim". Acelero un poco (hay que guardar algo de fuerzas para subir a Burriac y las otras dos subidas posteriores) y poco a poco Marleen y Lluis se quedan atrás. Como al principio de carrera iban bastante más fuertes que yo pienso que "ya me pillarán".

En el avituallamiento de Can Patota, igual, nos pasa todo Christopher.

Quim no aparece, acelero más. En el avituallamiento de Matacabres me tomo un gel (aptonia long distance o algo así). Yo llevaba otro (aptonia 700 que pensaba tomarme para que estuviera en sangre en la subida de Burriac. De mi cuadrilla, nadie por delante y nadie por detrás pero ya con más gente, pues, si no recuerdo mal, un poco antes del avituallamiento, se juntan el track de 28 Km y el de 15 Km.

A este respecto, indicar que me produjo sentimientos contradictorios. A esa altura de la de 28 uno ya puede ir casi solo, sin ver gente y desde lugo yo ya iba sin mi gente; y encontrarte con la gente de la corta, fue muy reconfortante. Por otro lado, también implicó más embudos y atascos, que aunque sirven para recuperar, pero se pierde el ritmo y te encuentras otra vez como si acabases de hacer la salida en el vagón de cola. No obstante, si hubiéramos salido más adelante y hubiésemos estado más coordinados en los avituallamientos, en el encuentro con la corta hubiese sido con gente más rápida. Con todo, me parece una estrategia interesante y a tener en cuenta en futuras carreras en que pueda producirse.

La rodilla, sin dolor. Noto cierta presión pero no dolor ni inestabilidad ni nada parecido. Por  otro lado, a nueve 9 Km para meta (aprox.) noto el primer aviso de calambre, como siempre en el gemelo derecho. Ya me entran los sudores fríos y la mala leche. NO PUEDE SER!!! Plátanos, tónicas, la pastillita de potasio en el bidón y otra por siaca!

Bajo el ritmo, bebo sorbos del bidón (del que he ido bebiendo todo el camino) pero como si nada. Me tomo mi gel. Y los calambres van en aumento. Llego a la subida de Burriac, y con la gente acumulada de la carrera de 15 Km, parece las ramblas. No tenía pensado subir rápido, y menos con los calambres. Tenía claro que no ganaría ni el jamón ni el frankfurt, pero la ascensión fue francamente lenta por la cantidad de gente.

La técnica para que los calambres sean soportables es tener siempre la puntera del pie hacia arriba (como estirando el gemelo). Esto implica tener que entrar de pie plano o talón en cada pisada, con calzado minimalista (sin amortiguación alguna). Para no destrozarte las rodillas, implica zancadas más cortas de lo que sería natural para uno, y más flexión de la pierna en el aterrizaje,lo que lleva a más fatiga (y las rodillas algo se llevan, claro).

En la bajada de Burriac descubro unos nuevos músculos en los que tener calambres: los aductores!!! Tres hurras por los aductores contrayéndose como si no hubiera pierna al otro lado!! Supongo que al ser una carrera con muchos cambios de dirección y subes y bajas, trabajan más que en otras. Aparte de las punteras levantadas, trataba de tener las piernas ligeramente separados del eje del cuerpo. Debía de ser un poema verme correr: el talludito tullidito. Por suerte se me había olvidado el tocador de mano en el coche y no llevaba espejo ni para empolvarme la nariz ni para verme correr.

En el avituallamiento del Monolit del Castell pongo en el bidón la otra pastilla (tras pelearme lo que me parecieron con el envoltorio que yo mismo había puesto) y lo relleno.

Sigo corriendo como si me hubiese iniciado en las artes amatorias homosexuales la noche anterior ... de recipiente. Por unos momentos parece que los calambres no son tan fuertes, quizá alguno de los geles haya podido ayudar???


Aparte de mi particular agonía calambril, Quim sigue sin aparecer por delante ... ni Marleen ni Lluis por detrás: ambas cosas me sorprenden mucho, la verdad.

Llego, esprintando, de talón, con una sonrisa más falsa que la de la Pantoja. Bueno, tenía algo de cierta, la sonrisa: se acababa la carrera y, al tener que aflojar por los calambres, la verdad es que llegaba con algo de fuerzas.

No pueedorr, por la gloria de mi madre!


Tras pasar la meta, a estirar esos gemelos y aductores. Un vistazo rápido y no veo a Quim (que por cierto, tiene mi ropa en su bolsa, en guardarropía). No puede ser. Me pongo a mirar a los que llegan y al poco ... llega Quim. ¿Cómo he podido pasarle y no verle? Básicamente porque estaba escondido entre la jara, no diré haciendo qué. Él si me vio pasar a mi. Esperamos a la llegada de Marleen y Lluis. Unos llegan más contentos que otros ... Marleen se ha torcido un tobillo, ha caído de bruces, en el suelo le entra un calambre, y no se puede levantar si no es por la ayuda de Lluis: un cuadro (de la etapa negra de Goya).

Nos encontramos con Uri.

Ji ji, ja ja. Ahora todo son risas!

Bolsa del corredor, cola para la butifarra, la bebida post workout por excelencia (cerveza, para qué vamos a andarnos con adivinanzas) y unas bravas y más bebida post workout en un bar de la plaza, todos juntos en hermandad, además de Tim (el marido de Marleen, con quién corrimos la Montescatano) y los hijos de ambos.

El descanso de los/as guerreros/as



A casa y hasta la próxima!!

Lecciones aprendidas

  1. He aprendido que todavía no he encontrado la solución a los calambres. ¿Algún consejo, por favor????
  2. ¿Os acordáis la lección de "Hay que tener clara la estrategia de inicio. O se sale relajado o a por todas, pero cambio de planes a medias, no molan.", pues, ¿que no quieres caldo?, toma dos tazas!
  3. El tema de la rodilla, no son las zapatillas nuevas, que se comportan de maravilla. De hecho, a la hora de escribir esto ya he pasado por el traumatólo y radiografía: ok, resonancia magnética: ko: rotura del cuerno posterior del menisco interno y condriopatía rotuliana. De nuevo, ¿algún consejo?.
  4. Interesante lo de que se junten los tracks, pero hay que llegar más adelante!

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